Análisis: GTA IV The Lost & Damned
Hace unos meses, cuando anunció que Microsoft había pagado 50 millones de dólares por 2 capítulos exclusivos de GTA IV para Xbox 360 muchos se llevaron las manos de la cabeza ¿¡50 millones por un par de expansiones!?. Pero después de jugar durante horas y pasarnos el juego no nos extraña que Microsoft pagase tanto. Para conseguir TLAD primero tendremos que conseguir los 1600 Microsoft points (unos 19€) que nos cuesta el juego para descargarlo de Xbox Live. Después de instalarlo (y actualizar el GTA IV original si hace tiempo que no jugábamos) viviremos una nueva aventura en Liberty City, con un nuevo personaje y una nueva historia paralela que a veces se cruza con la historia original de GTA IV.
Johnny Klebitz es el protagonista de TLAD, un tipo duro motero, un “perro viejo” que al contrario que Niko lleva años en la ciudad y ya conoce todos sus entresijos. Johnny es el vicepresidente de The Lost, una panda de moteros que lleva años en guerra con los Ángeles del Infierno (LOL), pero últimamente la situación se había tranquilado, hasta que al principio del juego Billy sale de prisión, el cabecilla de The Lost, y rompe el pacto alcanzado con los Ángeles. Y así nos veremos envueltos en la guerra de bandas que será el pilar argumental del juego, que quizá no será tan atractivo como la historia de Niko, pero si mantiene ese estilo cinematográfico tan característico.
Desde la primera misión entramos de lleno en la trama argumental y la acción. Aquí no tenemos que descubrir la ciudad, no hay primeras misiones tutoriales para enseñarnos a conducir o utilizar las armas, así que aunque no hay tantas misiones como un GTA completo las que hay son muy intensas ¿recordáis en GTAIV la misión del robo del banco? esa misión puede servirnos para entender cuál es la base de casi todas las misiones de TLAD, tiroteos, más tiroteos y persecuciones. Además de las 23 misiones principales se han añadido multitud de misiones secundarias: espectaculares carreras de motos con bates, guerras de bandas, robo de motos, misiones de personajes… y nuevos minijuegos: el viciante air hockey, pulsos o juegos de cartas entre otros. También tenemos nuevos modos multijugador donde la moto es el gran protagonista, a destacar el modo “Chopper vs. Chopper” , el juego del gato y el ratón pero con una moto y un helicóptero.
A nivel jugable son muchas las novedades, principalmente el sistema de bandas. Como en GTA San Andreas, formaremos parte de una banda y en la mayoría de misiones no lucharemos solos. Pero cuidado, nuestros compañeros también puede morir, así que no vale lo de amagarnos y que ellos hagan todo el trabajo. Si sobreviven, con cada misión serán más experimentados, más fuertes y más útiles. Además de ayudarnos en las misiones, otros de nuestros aliados principales nos prestarán suculentos servicios como la venta ambulante de armas o llevarnos una moto si nos hemos quedado tirados.
Más novedades, por ejemplo las nuevas armas, a destacar el lanzagranadas y la escopeta de cañón corto que será nuestra mejor compañera cuando vayamos en moto. También hay nuevos vehículos, especialmente motos, las protagonistas del juego, ¡17 motos nuevas! cada banda tiene su moto, aunque es verdad que la mayoría son muy parecidas o clónicas. Pero referente a los vehículos la mayor novedad es el control, mucho más accesible, sobre todo en las motos. Ahora es más fácil girar, utilizar el freno de mano y cuesta más caernos. Pero si te caes ¡ojo! Johnny es demasiado chulo para usar casco. Johnny está parece estar hecho para la moto y será el vehículo donde nos encontraremos más cómodos.
Gráficamente pocos son los cambios. El más destacado quizá sea el “filtro de interferencia” o granulado que tan de moda está últimamente en el cine y que, personalmente, lo odio. Por suerte, se puede desactivar. El escenario también se ha retocado ligeramente, con nuevos edificios y decorados interiores como las sedes de cada banda. Por lo demás, no añade ninguna mejora gráfica destacable a GTA IV. En la banda sonora también encontramos nuevas canciones, especialmente rock para dar más “ambiente motero” y el doblaje de los nuevos personajes está al nivel hollywodense de GTA IV.
En definitiva, GTA IV: The Lost & Damned no es una simple expansión, es prácticamente un juego nuevo, por duración y novedades es un spin-off más de la saga como los “Stories” de PSP y PS2. Añade muchas novedades jugables a GTA IV y está cuidado hasta el mínimo detalle (incluso hay nuevos programas de TV). La nueva historia de Johnny, los nuevos vehículos con el control mejorado y los nuevos modos multijugador compensan con creces los 20€ que cuesta la descarga y que nos darán entre 10 y 20 horas de juego, más que cualquier shooter de 70€ que sale últimamente. Totalmente imprescindible.
NOTA

